La Farola Quequen
 
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established in 2002

Nacida del sueño compartido de una familia, La Farola comenzó su historia en septiembre de 2005, con Sean, Lucrecia y Melba imaginando un refugio donde el tiempo se desliza sin prisa. Con el paso de los años, Sean y Lucrecia tomaron otros caminos, dejando en manos de Melba la tarea de transformar este rincón en un espacio acogedor, donde cada detalle invita a la calma y el disfrute.

El jardín, en su origen un paraíso acuático con piletones adornados de nenúfares flotando sobre aguas tranquilas, ha evolucionado con el tiempo. Hoy, sus senderos llevan a un paisaje vibrante de césped, arbustos floridos y una piscina que refleja el cielo. Aún persisten los árboles frutales—ciruelos, cerezos, limoneros y manzanos—que, según la estación, regalan sombra, flores y frutos, envolviendo a los visitantes en la belleza de lo simple.

Bajo una pérgola que invita a largas sobremesas, Isabel ha tejido su propia historia en este paisaje, dando forma a un jardín de cactus que se despliega como una colección viva de formas y texturas. Es aquí, junto a la parrilla y una mesa siempre dispuesta a compartir momentos, donde las noches se encienden con conversaciones y aromas familiares.

Hoy, Melba e Isabel continúan el espíritu de La Farola, cuidando cada rincón con la dedicación de quienes entienden que la hospitalidad no es solo un servicio, sino un arte. Aquí, cada huésped encuentra no solo un hospedaje, sino un hogar donde el alma puede descansar y reconectar con la belleza de la vida.

Bienvenidos a La Farola, un refugio donde la naturaleza y la calidez se entrelazan para hacer de cada estadía una experiencia inolvidable.